«La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. Es signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna» (Compendio de la Iglesia Católica. Nº 271)

La Iglesia ha recibido de su maestro la misión de engendrar a nuevos hijos de Dios y educarlos en la fe cristiana (Cf. Mt 28, 19-20). Y dentro de esta misión está la catequesis de Iniciación en la fe.

La Catequesis de Primera Comunión se inserta dentro de este proceso organizado de crecer en el conocimiento personal de Jesucristo, de su mensaje de salvación y de su seguimiento dentro de la Comunidad cristiana. Por eso, desde el principio, hemos de remarcar que este proceso de Iniciación cristiana no termina con la Primera Comunión: se inicia con el bautismo y se culmina con la Confirmación.

Los padres cristianos cuando contrajeron matrimonio se comprometieron a educar a su hijo en la fe (Cf. Expediente Matrimonial de la Diócesis de Madrid). Y el día del bautismo de su hijo el sacerdote les preguntó: «Al pedir el bautismo para vuestro hijo, ¿sabéis que os obligáis a educarlos en la fe, para que este niño, guardando los mandamientos de Dios, amen al Señor y al prójimo, como Cristo nos enseña en el Evangelio?» (Ritual del Bautismo Nº 138).

Como familia en la fe, la Parroquia colabora con los padres en su misión de educar a sus hijos en la fe. Por eso les ofrece las sesiones semanales de catequesis, impartidas por catequistas voluntarios y debidamente formados. A estas sesiones tienen que asistir comprometidamente los más pequeños con puntualidad y fidelidad (siempre que no haya impedimentos mayores).

Este proceso catequético necesita de un ambiente apropiado en el hogar familiar, para que la semilla que sembró en el bautismo vaya creciendo progresivamente. Son los padres, independientemente de la situación en la que vivan, los que, al inscribir a su hijo en la Catequesis de Primera Comunión, se comprometen a no ser obstáculo y sobre todo a colaborar para que su hijo crezca diariamente en el conocimiento de Jesucristo, le ame y le siga.

Como este proceso de catequesis está orientado para recibir conscientemente el don de la Eucaristía (el cuerpo y la sangre de Cristo) los padres asumen el compromiso de que sus hijos participen semanalmente en la misa dominical. Por ello no se contempla la posibilidad de recibir la Primera Comunión, sin haber acudido semanalmente a Misa.

Como es necesario la colaboración entre la Parroquia y la familia para el mejor crecimiento de los pequeños, los padres también se comprometen a la asistencia a las reuniones trimestrales a las que serán convocados desde la Parroquia.

Los padres tendrán la posibilidad de crecer en el conocimiento de la palabra de Dios y de la doctrina de la Iglesia, en los grupos de formación cristiana que se ofrecerá en el mismo horario de las catequesis.

En las catequesis de los niños siempre habrá un tiempo de oración, en el que los más pequeños podrán ir aprendiendo a tratar familiarmente con Jesús. Es desear que este aprendizaje en la oración, tenga su prolongación natural en su hogar familiar, junto con sus padres.

Además de las catequesis semanales, la Parroquia reserva una de las misas dominicales (la misa de 11), para las familias y los más pequeños, adaptando la homilía y los cantos a la mentalidad de los niños. Siendo fieles a la Liturgia de la Iglesia, procuramos que los niños vayan creciendo en la asimilación del misterio de fe: Cristo se hace presente entre nosotros en su cuerpo y su sangre, nos da su gracia, para que vivamos unidos a Él.

El periodo de inscripción para la catequesis tiene lugar en la segunda quincena de septiembre, de martes a viernes de 6 a 7 de tarde. Las catequesis comienzan en la primera quincena de octubre (previo aviso comunicado en las misas y tablón de anuncios). La Catequesis de Primera Comunión consta de tres cursos, que suele comenzar cuando el niño tiene 7 años (o está en 2º de Primaria). Los días de catequesis (dependiendo del curso) son el martes de 6 a 7; miércoles y jueves de 5´30 a 6´30 de la tarde.