Todos los viernes de cuaresma, para profundizar en el espíritu penitencial de este tiempo, acompañaremos a nuestro Señor Jesucristo en su camino hacia el Calvario. Lo haremos con el rezo meditado del Vía Crucis. Será a las 19 horas, antes de la misa de la tarde. Al tener esta celebración suspendemos el Rosario.


